Mamba de Jameson

( Dendroaspis jamesoni )La mamba de Jameson es una serpiente venenosa, que vive en los árboles y es nativa de África ecuatorial. También es conocida como mamba verde del Congo.

Es muy ágil y nerviosa; si se siente en peligro intentara escapar; pero en el caso de ser acorralada se vuelve muy agresiva y puede atacar a la menor provocación.

Características

Serpiente de Jameson

Su cuerpo es largo y delgado, miden en promedio entre 1,5 y 2,2 metros de longitud. No se ha observado dimorfismo sexual en la especie; es decir tanto las hembras como los machos, son muy similares y su tamaño es igual.

El color de los adultos es verde opaco, con los bordes de las escamas generalmente negros y el vientre es de colores cremas.

Su cabeza es alargada y estrecha, además sus ojos son pequeños y su pupila es redondeada. En algunos ejemplares la punta de la cola es de color negro.

Habitad de la mamba de Jameson

A diferencia de las especies orientales y occidentales, la mamba de Jameson está distribuida en una buena parte de África. Es una serpiente común, dentro de la zona donde habita.

Se encuentra en sabanas, bosques, territorios deforestados y selvas tropicales. Además está adaptada a vivir cerca de las personas, por esto también se puede encontrar en parques, cultivos y edificaciones.

Es la serpiente que pasa más tiempo en los árboles, entre todas las especies de mambas.

Dieta y Depredadores

La mamba de jameson es un depredador activo; que en muchas ocasiones persigue a sus presas en lugar de esperar a que algo se acerque.

Al pasar la mayor parte de su tiempo en los arboles; su dieta está compuesta principalmente por aves. Sin embargo también puede cazar algunos roedores, lagartijas y murciélagos.

Entre sus principales depredadores están las aves repaces, como el águila serpientes y el águila marcial. En menor medida, también hace parte de la dieta de los tejones de miel y de las mangostas.

Manba de Jameson – Veneno

Mamba del Congo

Su veneno es neurotóxico, una persona mordida puede morir media hora después de ser atacado; aunque el tiempo promedio es de 2 a 3 horas.

La tasa de mortalidad entre las mordeduras no se conoce con exactitud, aunque se intuye que es muy alta.

Los síntomas más frecuentes son: dolor en la zona afectada, mareo, vomito, dificultad para coordinar los músculos, dolor de cabeza, dolor abdominal, sudoración, presión arterial baja y parálisis.

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