Mamba Verde

(Dendroaspis angusticeps) La mamba verde oriental, es una serpiente venenosa que habita en las costas sureñas de África Oriental. También es conocida como mamba común.

Es una especie tímida y escurridiza, no es común encontrarse con una. Esto se debe a su coloración verde, la cual es muy fácil para camuflarse y sus hábitos arborícolas, lo que las aleja de los caminos.

Características

Mamba Verde

Esta serpiente es la especie más pequeña entre las mambas. Su cuerpo es largo, cilíndrico y delgado.

En esta especie la hembra es más grande que los machos. Las hembras miden en promedio 2 metros de largo, mientras que los machos miden generalmente 180 centímetros. En algunas ocasiones se pueden encontrar ejemplares que llegan a medir hasta 2,5 metros, pero esto es bastante raro.

El color de sus escamas es verde brillante, con algunas escamas aisladas de color amarrillo; cuando van a mudar de piel, su color se vuelve opaco. Cuando son jóvenes su color es azul verdoso o amarillo verdoso y van cambiando de color al correr del tiempo. La cabeza tiene una forma de ataúd y el interior de su boca es blanco o blanco azulado.

Habitad de la Mamba verde

Mamba verde Oriental

Habita en las zonas cercanas a la costa de 6 países Africanos los cuales son: Kenia, Tanzania, Malawi, Zimbabue, Sudáfrica, Zanzíbar y Mozambique.

Es una culebra esquiva, que vive en los árboles y su color le permite camuflarse con facilidad en las hojas. Vive en bosques tropicales, matorrales densos y bosques de dunas. A diferencia de la mamba negra, no es común ver esta serpiente en el suelo.

Aparte de las zonas donde habita naturalmente, también se pueden encontrar en cultivos de cítricos, mangos y palmeras de cocos. Incluso se pueden encontrar dentro de casas, que tienen techos de paja.

Comportamiento

Mamba Verde

Es de hábitos diurnos, caza durante el día y al caer la noche se enreda en el follaje para dormir, en raras ocasiones buscan huecos o grietas en árboles para refugiarse.

Son especies ágiles y solo bajan de los árboles para tomar agua o para asolearse. El terreno de cada individuo es bastante pequeño, algo común en animales que cazan mediante emboscadas.

Un estudio reciente revelo que se desplazan tan solo 5,5 metros al día, las mambas verdes son animales sedentarios. Aunque en épocas de apareamiento o cuando la comida es escaza, tienden a moverse hasta conseguir lo que están buscando.

Reproducción

Se aparean en las épocas de lluvia de abril y junio. Los machos pelean por tener la oportunidad de aparearse, luchando con un oponente incluso por varias horas; aunque no son tan intensas, como los combates en las mambas negras. Además no se muerden, en cambio tratan de inmovilizar a su oponente.

El acto de apareamiento se da en los árboles. Luego las hembras ponen entre 4 y 17 huevos ovalados, de un tamaño entre 4 y 6 centímetros. Suelen ponerlos en arboles huecos o en la hojarasca.

Después de 3 meses las crías nacen midiendo entre 30 y 45 centímetros. A diferencia de otras especies en su género su crecimiento es lento. En su primer año, no suelen crecer más de 80 centímetros.

La mamba verde más longeva registrada, vivía en cautiverio y murió a los 14,8 años de edad.

Dieta y Depredadores

Su dieta está compuesta principalmente por aves, sus crías, sus huevos y también por roedores. Sin embargo se cree que también cazan lagartijas.

Usan la táctica de emboscada; quedándose en un lugar y esperando a que un animal se acerca. Pero también se le ha visto, cazando de forma activa a murciélagos dormidos o buscando nidos de aves.

Entre sus depredadores se encuentran Águilas serpientes, ginetas, mangostas y los cálaos. En ocasiones cuando son jóvenes, también puede ser la presa de otras serpientes, de mayor tamaño.

Veneno

Su veneno es el menos toxico entre su género; sin embargo sigue siendo muy peligroso. La mamba verde prefiere alejarse de las personas antes de atacarlas; aunque en épocas de apareamiento su comportamiento es muy irritable y pueden atacar con facilidad.

Los síntomas después de su mordedura, son dolor fuerte e hinchazón grave en la zona afectada. También suelen presentar mareos, vomito, dificultad para tragar, dificultad para respirar y convulsiones. Además si las mordeduras no son tratadas rápido, se pude presentar necrosis y en los envenenamientos graves, la persona afectada puede morir en media hora.

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