Culebra Caracolera

( Tropidodipsas sartorii ) La culebra caracolera pertenece a la familia conocida como (Dipsadinae); varios miembros de esta familia, también son conocidos como “Serpientes Caracoleras”.

Se encuentran distribuidas desde México, pasando por centro América, hasta algunos países en Sudamérica. Además del país anteriormente mencionado, también se pueden encontrar en Colombia, Ecuador, Guatemala, Honduras y Costa Rica.

Características de la Culebra Caracolera

Culebra Caracolera

Su apariencia varía dependiendo de la especie en cuestión. Por ejemplo, la serpiente mencionada al inicio del artículo, está cubierta de bandas y son de color amarillo con negro. En cambio hay otra especie que no tiene bandas y su color es grisáceo.

Las serpientes caracoleras con bandas, se hacen pasar por serpientes corales, para disuadir a los depredadores. En cambio las que no tienen, parecen confiar más en su camuflaje y su estrategia de pasar desapercibidas.

Su tamaño también varía; sin embargo no son serpientes grandes y sus cuerpos son delgados. Además tienen una cola larga y su cabeza es pequeña y redondeada.

Serpiente Caracolera – Dieta

Serpientes Caracoleras

Como su nombre lo indica, su dieta se compone casi en su totalidad de caracoles y babosas. Aunque en ocasiones también cazan lagartijas pequeñas y algunas ranas.

Usan su veneno para dominar mejor a sus presas y poderlas digerir más fácilmente. Dicho veneno es inofensivo para las personas, pero es lo suficientemente fuerte para matar a un caracol.

Ecología y Comportamiento

Habitan en bosques tropicales y en lugares húmedos donde suelen vivir sus presas. La mayoría son ovíparas, es decir que ponen huevos.

En cuanto a su comportamiento; la culebra caracolera es muy dócil. Incluso es posible tomarla en las manos y no tratara de morder. Definitivamente siempre tratara de escapar antes de intentar morder; sin embargo si está siendo maltratada es posible que muerda.

En la actualidad, el principal problema al que se enfrentan es la deforestación. La destrucción de su hábitat, para aumentar las tierras de cultivo es algo muy frecuente. Sin embargo gracias a su gran distribución, todavía no se encuentran en peligro de extinción.